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viernes, 24 de agosto de 2012

"LA MACHACA"


"...En los años 70, Henry Holguín, ex director de la revista Vea, sorprendió a los lectores con un reportaje en la revista Cromos en el que anunciaba el descubrimiento de la machaca, animal cuya picadura se tornaba mortal si la víctima no hacía el amor en las siguientes 24 horas.

Todo empezó hace muchos años en un pequeño pueblo del Putumayo el cual celebraba las fiestas anuales, un par de periodistas que fueron enviados a cubrir la nota llegaron un día tarde a la dichosa celebración y no teniendo que decir a sus editores iniciaron un periplo por el pueblo tratando de descubrir algo que fuera interesante, la suerte les llevo a una pequeña exposición de artesanos los cuales exponían y vendían entre muchas cosas mochilas, vasijas, collares, en fin...

Entre aquellas cosas los periodistas encontraron un insecto que nunca habian visto antes, y preguntaron ¿qué era eso?; el vendedor no se sabe de donde o porque, les dijo que se llamaba La Machaca (Fulgora lanternaria) y que era un bicho muy peligroso, porque su picadura era mortal.

La única forma de evitar morir era hacer el amor dentro de las 12 horas siguientes a la picadura.

La historia la contaron por el periódico e inmediatamente se desato una epidemia de picaduras de machaca, tan así, que se reporto el caso de unas monjas que prefirieron morir antes que acudir al tratamiento.

Esto fue hace cerca de cincuenta años y aun se habla hoy en dia de accidentes por machaca aunque con un toque de malicia y buen humor, en ciertos círculos de la sociedad colombiana. vale la pena aclarar que los fulgóridos en general son insectos totalmente inofensivos y que a pesar de las aclaraciones del caso, hechas por parte de los expertos en la materia, muchos colombianos deben su boda a este historia..."

LA MACHACA ME LA INVENTÉ YO

En los años 70 logró atraer hacia Colombia la atención del mundo cuando dijo, en Cromos, que había encontrado al criminal nazi Martin Bormann en plenas selvas del Putumayo. Casi al mes, descubrió la machaca, un insecto que mataba a quien picaba, si este no hacía el amor en las siguientes 24 horas. El país entero enloqueció con el cuento: salieron camisetas, llaveros, canciones y unguentos, y no había un pueblo donde no hubiera una fuente de soda, bus o motel que no llevara ese nombre: La Machaca .
En los años 70 logró atraer hacia Colombia la atención del mundo cuando dijo, en Cromos, que había encontrado al criminal nazi Martin Bormann en plenas selvas del Putumayo. Casi al mes, descubrió la machaca, un insecto que mataba a quien picaba, si este no hacía el amor en las siguientes 24 horas. El país entero enloqueció con el cuento: salieron camisetas, llaveros, canciones y unguentos, y no había un pueblo donde no hubiera una fuente de soda, bus o motel que no llevara ese nombre: La Machaca .

En enero de 1972 cubrió la toma guerrillera de San Pablo (Bolívar), por el entonces comandante del Eln, Fabio Vásquez para Cromos. Su relato pasó a la historia en la Antología de grandes reportajes colombianos, de Daniel Samper Pizano.
Luego de chiviar a todo el mundo y de alcanzar la celebridad en Cromos, Henry Holguín pasó por Vea, El Bogotano, regresó a su Cali natal, estuvo en Super, trabajó en Guayaquil (Ecuador) por algunos años. Volvió y su carrera continuó en periódicos y emisoras caleñas, hasta que el resto del país lo fue olvidando, durante los últimos 25 años.

Hace poco regresó a Cromos y la semana pasada lo nombraron director de Vea, revista donde intentará, de nuevo, revivir sus mejores épocas de exitoso reportero de crónica roja.
Fernán Martínez Mahecha, compañero de Holguín en El Pueblo de Cali, lo describe como un animal para husmear la noticia: Va a hacer un reportaje y trae cuatro. Va a cubrir una tragedia aérea y en el camino se encuentra una manada de garzas en un árbol, les hace tomar fotos y escribe tremenda nota: Descubrimos dónde ponen las garzas! .

Fue mentira.
Pero, desde sus descachadas con las historias de Bormann, que no era más que un inocente anciano alemán radicado en la selva, y con el descubrimiento de la peligrosa mariposa, lo persiguió la fama inventor de fantasías periodísticas.

El admite que se inventó la historia de la machaca. Fue mentira de principio a fin. Era como para sacar la pata por lo del nazi y, sobre todo, por la competencia con Juan Gossaín, pero no pensé que fuera un éxito periodístico. A la semana siguiente, en las calles había hasta bailes sobre la machaca. Pero un científico demostró que el maldito bicho no picaba .

A Juan Harmann, el presunto criminal, el cronista le encontró 31 coincidencias. Entre ellas, la fecha y el lugar de nacimiento, que habían peleado en la Primera Guerra y que ambos tenían una cicatriz que les dejó una herida de bala debajo del ojo derecho.

Holguín hizo encerrar a Harmann en Pasto y la prensa de todo el mundo fue hasta allí. Pero cuando llegaron las huellas dactilares se comprobó que no era. Todos me querían matar. Yo aún insisto en que es él. Porque, qué carajos hace ese viejito allá en la selva escondido? De todas maneras, fui portada de varios periódicos internacionales que titularon: Este encontró a Bormann .

Los límites entre realidad y ficción nunca fueron problema para Holguín. Martínez Mahecha recuerda la vez, en Cali, que resultaron en medio de una balacera durante el asalto a una joyería. Se protegieron bajo un jeep y uno de los atracadores cayó herido a su lado, con un revólver en una mano y un montón de joyas en la otra. De repente, el hombre soltó el arma, el fruto del robo, los miró y blanqueó los ojos.

Tituló: Robé porque mi madre está enferma, dijo el atracador antes de morir . Martínez le dijo: De dónde sacás eso? Holguín le contestó: Quedate callado. El tipo dijo eso, vos no lo oíste porque estabas cagado del susto .
Holguín se justifica: El que busca lo fantástico por fuera de la realidad es que no tiene imaginación. No hay necesidad de inventarse nada , afirma.
Nacido en 1949, se inició en el periodismo a los 13 años en como reportero en la cadena Todelar, en 1966 se vinculó a RCN y 1968 a El Occidente.
De Todelar recuerda esta fenomenal metida de pata. Cubriendo un accidente de un avión de la FAC, concluyó su informe diciendo: El cadáver del piloto herido fue trasladado para hacerle la necropsia de rigor .
Gracias a su paso a la prensa, en El Occidente de Cali, fue a dar al periodismo judicial. Comenzó a reconocer la sangre, a quererla y sacar  noticia de ella, como también a distinguir el olor de la muerte. Y se inauguró con una historia sensacional, a la que bautizó La bella Judith .

Una mujer me llamó y me dijo que de la casa de al lado salía un mal olor. Llegamos con el fotógrafo, saltamos una tapia y encontramos el cadáver de una bella mujer acuchillada 19 veces. Hicimos las fotos y cuando salimos le dijimos a la señora que nos se preocupara, que tan solo era un gato muerto. La historia la queríamos solo para nosotros, pero cuando la Policía supo que habíamos mentido, nos pusieron presos .
Enfermizo competidor.

Si algo lo obsesiona es un sentido exacerbado por derrotar a la competencia. Cuando se enteraba de un muerto, volaba a hacer la nota, y si aún no habían hecho el levantamiento, se ofrecía a llevarlo a la morgue en el propio carro de El Occidente. Cuando el redactor de El País llegaba, el muerto ya no estaba.

Hoy los periodistas se llaman para darse las noticias por teléfono: Qué tenés vos . La competencia es la base de este asunto, pues porque todos publicaríamos las mismas noticias grises, frías y el mismo plano. Así se establece un mismo nivel de mediocridad, y eso se nota , opina.

Su concepto de rivalidad va más allá de los medios. En 1970, entró a Cromos y se encontró con Juan Gossaín, con el que se peleaban las seis primeras páginas de la revista.
Mandaba al diablo al que fuera. Y no llegó más arriba porque, definitivamente, le faltaba disciplina , dice Gossaín.

Y de tal manera que una vez, el hoy director de Radio Sucesos, lo golpeó y Holguín, como buen caleño barriobajero, lo persiguió por tres cuadras con un pico de vidrio en la mano. Aunque Gossaín era su jefe, no lo echó: se entendían -dice Holguín- porque se trataba de dos periodistas emocionales, explosivos y sensitivos.

Daniel Samper, su jefe en El Pueblo, de Cali, recuerda que tuvo muy buena relación profesional con él: Cualidad: no se varaba ante nada. Defecto: no se varaba ante nada. Quiero decir que a veces estaba dispuesto a saltarse algunas normas inevitables del periodismo con tal de traer la información. Había que tenerle el pie en el freno, no en el acelerador .
Muchas veces aplicó prácticas non santas, como hacerse pasar por un oficial de la Policía para detener a los testigos de un crimen e interrogarlos o, algo más tenebroso, armar como rompecabezas un cuerpo que había sido descuartizado en 17 partes para poderle hacer una foto.

Un generador de sensaciones. El mismo que hace cuatro años, junto con otros 91 reporteros, firmó un manifiesto que enviaron a la Sociedad Interamericana de Prensa, en el que proponían un tercer camino entre la prensa seria y la amarillista. Un sensacionalismo que no inventara ni utilizara a niños y enfermos.
Qué se necesita para ser buen reportero? Suerte, compañero. Reportero que salga a la calle y no encuentre que estén asaltando un banco, no va a pasar nada con él , afirma.

Siendo director de El Bogotano, una madrugada llegó la camioneta a buscarlo, pito y pito, pero Holguín no salió. Se abrazó con su esposa de ese entonces (tiene 4 matrimonios) y dijo que estaba aburrido de madrugar a las comisarias a ver apuñalados, que dejaba la crónica roja.
Mentía. Volvió y todavía está aquí.

A los 53 años, Henry Holguín se le medirá al reto de convertir a Vea en algo más que una revista de destapes.

1- Así era la Machaca, una inocente mariposa que Holguín convirtió en un mortal insecto afrodiciaco.
2- Bormann y Harmann, protagonistas de otra de las novelas de Holguín.
3- Haciendo reportería en Cali. La figura de Holguín recuerda al también caleño Andrés Caicedo, su amigo y con el que rumbeó en las épocas de los apartamentos de solteros, del amor libre y sin el riesgo del sida.
 4- Holguín dice que los dos mejores cronistas de Colombia han sido Germán Castro Caicedo y Juan Gossaín.
Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
28 de julio de 2002
Autor

“El Periodismo es la manera más divertida de morirse de hambre”


JOSE ANGEL BAEZ A. Redactor de EL TIEMPO
  
miércoles, 30 de noviembre de 2011

Bajito y gordito, de sonrisa amplia y de espíritu jovial, Henry Holguín, colombiano, nacido en Cali  hace 62 años, muestra que detrás del  Editor en jefe del diario más polémico pero, más vendido en el Ecuador, El Extra , existe un hombre profundamente enamorado. Enamorado de su profesión y de su “morochera”, como llama a su séptima esposa de 18 años.
Holguín, en una pequeña sala de 6 cómodas sillas, bajo un mosaico de “estrellas de la televisión”, relata sus experiencias, revela sus sentimientos, comparte sus miedos detrás de las escaramuzas, detrás del telón, bajo el manto de “El verdugo”  y muestra sus claroscuros.

¿Quiera saber si usted siempre sintió estas ganas por investigar, por saber, por ejercer el periodismo?
Bueno, yo soy hijo de periodistas, mis padres fueron periodistas. Mi madre fue una de las más famosas periodistas de Colombia , Margarita Cubillo, La Maga.
Yo estaba condenado a ser periodista. Mi madre me llevaba a mí al periódico desde muy niño. Yo crecí en los talleres de Diario El País, ahí aprendí a caminar entre los rollos de papel y la tinta.
 La leyenda dice que a Henry Holguín le echaron tinta en vez de agua bendita. No sé si será verdad pero, como si lo fuera.

¿Cuando decidió usted dedicarse a esta profesión?
Bueno, yo nací siendo periodista. A los 4, 5 años ya hacía periodiquitos de papel. En el colegio siempre fui el que hizo los periódicos del curso, del grado.

¿Se imagina haciendo otra cosa que no sea periodismo?
No, ¡no!
Bueno, ahora estoy empezando mi carrera como novelista.
Yo soy un reportero condenado a muerte, pero esto es otro tipo de periodismo realmente.
Yo no me imagino haciendo algo diferente, es más, yo creo que de aquí ya va a ser la muerte. Actualmente he aceptado el reto de dirigir toda la parte tecnológica de la comunicación del periódico. Para una persona que comenzó imprimiendo en plomo, hace ya 50 años, voy a cumplir en esto 50 años, es un reto increíble, pero vale la pena y me siento muy contento.

¿Qué se siente estar a la cabeza de un diario tan polémico como es El Extra?
¡Upa! Es una responsabilidad muy grande. Yo me he acostumbrado ya 23 años a no dormir. Yo duermo muy poco. Duermo unas 2,3 horas en la noche porque todo el tiempo tengo el celular encendido. Tengo 68 corresponsales llamando a las 2, a las 3 a y esa es realmente la manera más divertida que tengo yo, y que creo yo que se puede vivir del periodismo en la forma en que yo lo hago.

¿Por qué el Diario Extra tiene esta línea tan cruda, por así decirlo?
Siempre donde quiera que haya estado e instalado esta doctrina, la doctrina sensacionalista, no amarillista, que se basa precisamente en decir la verdad. Por eso usamos las fotos grandes, por eso usamos los titulares coloridos, por eso ponemos signos de admiración, en los títulos, porque yo considero que nosotros gritamos donde los demás susurran y, tenemos que contar esa historia diaria.

¿Pero no es lacerante la  información manejada de esta manera, para una sociedad que ya de por sí es tan violenta?
Cuando por ejemplo a mí se me acerca alguien y me dice usted me dañó el desayuno esta mañana con esa información, yo digo para mí: eso era lo que quería; dañarle el desayuno a los que viven protegidos por grandes paredes, con vigilancia en la puerta y que no saben que hay sectores donde las papas queman, donde ponerse unos zapatos deportivos significa, prácticamente, una sentencia de muerte, donde salir con una chica a bailar es casi una segura violación. Nosotros tenemos que trasladar esa realidad a las casas de los cómodos, a la casa de los que no se dan cuenta.

¿El Ecuador es cómodo?
Si, demasiado, demasiado cómodo. El Ecuador  acepta  lo que está pasando sin preguntar.

¿La prensa “común” del Ecuador es cómoda?
Si, desgraciadamente sí. Es cómoda y no sólo es cómoda, es cómplice también porque, precisamente, nunca, nunca dijo lo que estaba pasando. Los únicos que gritamos eso como el pastorcito mentiroso “ahí viene el lobo a comerse la oveja” fuimos nosotros, el Diario Extra.
Ahora con el paso de los años hemos ganados la pelea.
Cuando yo veo a Ecuavisa  transmitiendo crónica roja, yo me doy cuenta de que hemos ganado la pelea, cuando veo que ya todos los noticieros de tv tienen segmentos de crónica roja, cuando veo que el Presidente de la República que ha dicho que a nosotros si nos exprimen no sale sangre, compra un cuarto de página en la página 3, que es la más sangrienta, para anunciar sus cadenas de los sábados, me doy cuenta que estamos ganando la pelea.

¿Hay algo que le haga llorar a Henry Holguín?
¡Uy! Mucho. Soy un llorón consuetudinario. Yo lloro con muchísimas de las historias que nosotros mismos publicamos, lloro viendo películas, lloro leyendo libros. Los poemas de Fernando Artieda me hacen llorar. La realidad es que soy muy sensible.

¿Y al “Verdugo” algo le hace llorar?
Uuuu… cantidades de cosas. Cuando por ejemplo me hicieron esa campaña tan sucia… (Hace un gesto que denota su indignación) me transformaron en homosexual. Durante 15 días fui homosexual en Guayaquil, eso es bastante duro.
Yo me encerraba a llorar, no tanto por mí sino por los que hicieron eso. Pensar que a eso lo llaman periodismo…
No estoy de acuerdo con la prensa rosa. No estoy de acuerdo con el amarillismo  de Héctor Cáceres, de Vamos con Todo y este tipo de programas.

¿Usted considera que la tv miente?
Muchísimas veces.
En estos programas por ejemplo se miente raspantemente. ¿Qué tal lo que me hicieron a mi? Le pagaron 1800 a un homosexual para que fuera y me denunciara en la fiscalía por acoso sexual y dijera que si algo le pasaba era culpa mía, A los 3 días le hicieron un atentando. Querían matarlo, para llevarme a mí a la penitenciaría ¿y tú sabes en la “peni” cuánto dura Henry Olguín, editor de Diario Extra?…Me matan en 1 hora. Era la jugada increíblemente perversa. Querían terminar con mi muerte, y eso lo hicieron en Vamos con Todo.

¿El hecho de ser una figura pública ha afectado el aspecto familiar?
Claro. Las mujeres se cansan de quedarse peinadas y vestidas el día del aniversario porque tenemos que salir a cubrir una noticia y, se cansan de la permanente amenaza. Varias veces me han puesto bombas en mi casa. Mi casa la allanan permanentemente. Hemos tenido problemas cantidades de veces.
Mi hijos han vivido tiroteos en los que han tratado de matarme, y ellos, siendo muy niños ayudándonos a cargar las armas para defendernos.

¿Cuál es la prioridad de Henry Holguín?
Sobrevivir.
Sobrevivir para poder contar la historia, porque, ¿si me matan quien va a contar la historia? No le puedo dejar eso ni al Universo, ni al Comercio. Ellos sólo publican la verdad rosadita.

¿Ha sido alguna vez timado?
Timado, engañado muchísimas veces.

¿Por quién?
Pues desde mujeres que me han puesto unos cuernos espantosos. Ese es el peor de los timos (ríe), hasta muchísima gente que me ha engañado, me ha mentido y me ha obligado inclusive, a meter la pata en mi profesión.
Ha habido crónicas e historias en las que yo he creído profundamente en una fuente, y luego me he dado cuenta de que me han mentido. He cometido todos los errores que se pueden cometer en periodismo, y sí, me han timado muchísimo.

¿Alguna vez le han propuesto participar en política?
Yo fui candidato a Alcalde en Cali y perdí por 200 votos la primera elección popular de alcalde y, he sido Concejal electo de la ciudad de Cali. Yo  he hecho política !si!

¿Y qué opina de la política?
Es mucho más sucia que el periodismo rosa.
(Carcajada) Con eso te digo todo.

¿Puede dormir?
Duermo profundamente las pocas horas en que puedo hacerlo, hasta que me timbra el teléfono porque me llama un corresponsal.

¿Y después de ver todas esas fotos, y toda la sangre, se puede dormir tranquilo?
Claro, claro.
Toca.
Toca muchísimas veces.
Duermo después de que pegaron 7 balazos; que eso es mucho más difícil de hacer después de que te hieren en esa forma.
Si uno cree que está haciendo las cosas bien, como es debido, sí se puede dormir

¿Si usted se despierta a media noche en que es lo primero que piensa?
Bueno, pienso en qué me despertó, cojo mi pistola y voy a dar una vuelta por la casa a ver que hay porque todos estamos expuestos a que en cualquier momento se metan los sicarios. Hoy en día en Ecuador, todos estamos expuestos. Y a mí que recibo un promedio de 3, 4 amenazas diarias, imagínate.

¿Esta situación que vive es un reto para usted?
Ya para mi es una costumbre vivir así unos 30 años de los 50 que llevo ejerciendo esta profesión. Nos ha tocado aprender a manejar armas, nos ha tocado aprender a usar un chaleco antibalas.

¿Alguna vez le disparó a alguien?
(Ríe) Me niego a responder hasta que esté presente mi abogado.
Sí, me ha tocado. Me ha tocado para defenderme, no una, varias veces.

¿Ha amenazado?
No. Los hombres no amenazan. Los hombres actúan cuando toca hacerlo.

¿Tiene tiempo libre?
Fin de semana cada 15 días. Lo aprovecho y me voy para Salango, a la orilla del mar.

¿Este sería su fin de semana ideal?
Si. Ese es mi fin de semana ideal, claro, con mi mujer, mi amigo Alfonso Pinargote, el tío del “Buen muchacho” que es el dueño de la hostería donde yo voy mientras termino de construir.

¿Porqué existe el “Lunes sexy”?
La inmensa cantidad de hombres de este país, que son la mayoría lectores del Extra exigen, ese “Lunes sexy”  que comencé a sacarlo desde el primer Lunes en que llegué en el año 88 a este país. Hoy en día las chicas ya no están con los senos al aire, lo cual me parece aburridísimo, pero bueno, así se impone ahora.

¿Hay algo que se negaría a hacer en periodismo y en su vida en general?
En la vida no aceptaría jamás tratar de hacerle daño a una persona que no me lo está haciendo, y no aceptaría, en periodismo, ni venderme ni comprarme.

¿ Piensa retirase del periodismo en algún momento?
Si Dios quiere, si. Si mis novelas se convierten en Best Seller, como todos los escritores deseamos, me retiraré en algún momento.

¿Para finalizar, qué le diría a una persona que apenas empieza en el quehacer periodístico?
Que apenas puedan cambien de profesión porque es la manera más divertida de morirse de hambre.
Publicado por Periodismo Digital

viernes, 17 de agosto de 2012

VAN CERCA DE 500 MUJERES ASESINADAS POR SUS MARIDOS EN LOS ÚLTIMOS 4 AÑOS ¡NO LAS AMAMOS, LAS MATAMOS!


LA VIOLENCIA CONTRA LA     MUJER EN LA PRENSA DIARIA

 Henry Holguín

Quiero agradecer la gentil invitación que me han hecho los compañeros de la Asociación de Empleados del gobierno provincial del Guayas, más aún en tan buena compañía, con tan destacados panelistas como quienes me acompañan.
Desde que llegué al Ecuador en el año 1988, uno de los fenómenos que mas me impresionó y me sigue impresionando, es el machismo, la celopatía y la violencia contra la mujer.

Y me impresionó por que vengo de un país violento - si quieren pueden calificarlo de salvaje - donde delitos cómo la violación, el estupro y el asesinato de mujeres, ni siquiera se denuncian en una comisaría.Allá, estos son lo que llamamos a soto voce, "delitos de honra" y tienen como única justicia, la venganza, casi siempre violenta e inmediata, por parte de los familiares de la mujer violada o asesinada quienes se encargan, a espaldas de la autoridad, de ejercer la justicia por propia mano.

Es tal vez por eso que a pesar de que Colombia es un país con altos niveles delicuenciales, la violación no llega a un 0,01% del total de delitos cometidos y la violencia intrafamiliar tiene menores niveles que en el Ecuador, pese a que allá somos 49 millones y aquí cerca de 14.
OJO: No estoy diciendo que la solución contra la violación y la violencia contra la mujer se solucione matando a los violadores y maridos celópatas asesinos.
Pero si quiero señalar que las políticas gubernamentales ecuatorianas contra estos fenómenos en los cuales las víctimas son mujeres, han sido hasta ahora un saludo a la bandera y que las féminas siguen soportando una situación anómala, injusta, en la que su estado es de indefensión total.
Una chica violada en el Ecuador, no solo es estigmatizada y objeto de burla en su entorno social, mientras que él o los violadores son considerados por el mismo entorno como "proto-machos", sino que debe someterse a una justicia machista donde al denunciar la violación fiscales y funcionarios hombres las averguenzan, las revictimizan, las obligan a contar con detalles como ocurrió el vergonzoso, para ellas, hecho.Muchas veces les preguntan descaradamente si no provocaron al violador, si la ropa que usaban no era incitativa y cosas por el estilo.

Por que Ecuador y especialmente Guayaquil, son territorios donde parece aún reinar la santa inquisición machista. Aquí las mujeres no pueden vestirse como les dé la gana sino de acuerdo a las normas de "decencia" que dictan las circunstancias machistas de la calle. Una minifalda demasiado alta, es metida de mano segura en la 9 de octubre. Fuera de que la chica que la usa es considerada perse una prostituta.

Aun falta el sociólogo y el siquiatra que se le midan a hacer un estudio de cuanto influye en la conciencia femenina el trauma de saber que si se visten como a ellas les gusta o a la moda, tienen que al salir estar vigilantes, mirando para todos lados, evitando desde el simple atrevido hasta el violador y el sádico. Ya en Guayaquil, las mujeres bonitas no pueden andar en taxi ya sea amigo o amarillo, sin exponerse a ser víctimas del asalto con violación incluída. Las historias que diariamente publico en mi diario, que son únicamente en las que hay denuncia de por medio, se repiten todos los días y no son ni el 50% de las que realmente ocurren pues la mayoría de las mujeres víctimas no instauran denuncia por temor a ser revictimizadas o a sufrir nuevas agresiones por parte de su torturador.

Y así quedan las cosas. Muchas veces el violador o el marido asesino, se pasea impunemente por el entorno de la víctima sembrando el terror entre sus familiares y amigos y garantizando así la ausencia de castigo.
Hace apenas unos días, una linda jovencita de 19 años, con 3 meses de embarazo fue acuchillada por su conviviente con quién habia regresado. El asesino esperó a que su mujer se estuviera bañando y cobardemente la tomó por sorpresa y le propinó 46 puñaladas. Y a pesar de las denuncias penales y la promesa oficial de perseguirlo hasta encontrarlo, el marido asesino se paseó lentamente en moto frente al lugar donde velaban a su joven víctima y por los alrededores de las residencias de los familiares de la misma y hasta ahora no ha sido capturado.

También hace pocos días, un padrastro sádico, iracundo por que su hijastra de 7 años no permitía una nueva violación, le propinó 17 puñaladas. La chiquilla sobrevivió de milagro y el sádico fué detenido gracias a la labor que adelantaron los reporteros de EXTRA. Si, debo decirlo.
Escuchamos a la madre de la niña decir que el padrastro tenía familiares en Tres Postes y enviamos una comisión a ese sitio, adonde llegamos a las once de la noche a despertar a un grupo de policias adormilados y perezosos que no entendían nada y que solo al amenazarlos con denunciarlos ante sus superiores aceptaron acompañar a nuestros reporteros hasta la casa de la hermana del delincuente.

Esa vez llegamos tarde. El sujeto había abandonado la casa de su ñaña hacía una hora pero conseguimos una foto de él que utilizamos de inmediato en primera página.

Dos días mas tarde, nuestro corresponsal en Babahoyo recibió una llamada anónima señalando el sitio exacto donde se encontraba el frustrado sádico asesino.

Nos trasladamos a Babahoyo y luego de convencer a la autoridad, como siempre reacia, llegamos al sitio indicado y allí estaba el sujeto quién confesó su delito y se encuentra actualmente en la Peni.

¿Cuantos maridos asesinos y cuantos violadores de mujeres han sido capturados en el Ecuador luego de ser denunciados ? Busqué estadísticas precisas para esta conferencia, pero no las hay. Sabemos sin embargo de boca de los propios funcionarios judiciales que es solo una mínima parte. Los demás se refugian en la impunidad.

Desde hace cuatro años, nuestro diario, bajo un sello que dice "No las amamos, las matamos"  publica los casos de celópatas asesinos.

Hemos impreso hasta ahora 222 veces ese mismo sello con otras tantas informaciones en las que siempre hay una mujer asesinada y muchas veces, la cobarde reacción del macho que prefiere matarse que dar la cara a la ley y a la justicia. Para realizar el foro nacional sobre ese tema, hicimos primero una serie de informes especiales en los que revelamos por ejemplo el drama de los hijos de estos matrimonios que terminan con un final sangriento y machista en medio de una dolorosa y larga división familiar.

A raiz de nuestras denuncias permanentes, el gobierno nacional se decidió también a iniciar una campaña nacional contra el machismo,muy posterior a la nuestra. Pero debo confesar que ambas, la del gobierno y la nuestra, han fracasado. Actualmente, nuestro departamento de archivo nos comunica que la tendencia en este campo es una mujer asesinada en promedio cada dos días. Y si en el 2010 mataron a 151 mujeres, tememos que en el 2011 esta cifra se multiplique por dos.
Es grave. A nuestro juicio un problema de salud pública que tiene sus raíces profundamente enclavadas en nuestra cultura y forma de pensar.

La mujer ecuatoriana no puede seguir siendo considerada un objeto de uso diario por parte de sus maridos, ni condenada al fatal destino de,por cualquier chisme de barrio, ser asesinada salvajemente en una borrachera de sus conyugues.

Conozco ecuatorianos que me dicen con absoluta convicción que a las mujeres hay que pegarles por lo menos una vez al mes para que sepan quien manda.

Tengo casos de mujeres maltratadas noche a noche o semana a semana cada que al marido le da por emborracharse. "El día en que ellos salen a beber- me contaba una de ellas- me la paso temblando hora tras hora esperando su regreso y después de la paliza, insultos y agresiones, practicamente descanso pensando que ya pasó y que tengo unos días de paz antes de la siguiente agresión".
Esto no puede ser, como dice Delfín Qhispe.

Pero, si la cultura masculina ecuatoriana falla en este aspecto, peor ocurre con la cultura femenina. Por que hay mujeres crecidas en un ambiente de violencia intrafamiliar para las cuales esta situación es normal e incluso justificable.

Hace poco publicamos el caso de una niña en Puembo, cerca de Quito, que con solo 11 años de edad se convirtió en el juguete sexual de sus dos hermanos, sus dos tios y por último de su padrastro quién no solo la violó repetidas veces sino que la embarazó. Al ser este detenido, su mujer y madre de la niña, reclamó su libertad alegando que la chiquilla " se había entregado a él voluntariamente". Mientras las mujeres sean enemigas de sus propias hijas, estos hechos continuarán ocurriendo y peor, increscendo en el ámbito nacional.

Jamás he maltratado a una mujer. Crecí en un hogar donde la abuela Rosario nos daba con un palo en la mano si nos pillaba halándo el cabello de una primita. " A la mujer no se le toca ni con el pétalo de una rosa", nos decía la abuela Rosario. Y gracias a ella y a la educación que me infundió, jamás he maltratado ni maltrataré a una mujer. Por que la lucha contra el machismo comienza en la familia donde muchos niños son educados creyendo que son superiores a las niñas, que tienen especiales privilegios, que la mujer solo está para cocinar, lavar platos y ropa y que pegarle a una niñita no es ningún pecado.

Son ambos culpables: los hombres por maltratar y las mujeres por permitir el maltrato. Esa es la verdad.
Recién llegado a Guayaquil hace 23 años, me encontré en la mañana en el parque del centenario con un hombre, evidentemente emigrante de la sierra, que golpeaba a su mujer violentamente dándole patadas en el piso. Llevado de mi quijotesco sentido de la justicia, intervine y reconvine al maltratador. Mi sorpresa fue ver a la joven mujer levantarse del suelo y atacarme con uñas y dientes gritándome: "aunque pegue, aunque mate marido es".

No, pensé en ese entonces y sigo pensando ahora. El que pega y el que mata marido no es. Es un desgraciado cobarde que merece no solo la cárcel sino el repudio de una comunidad hasta ahora cómplice y alcahueta.

Solo espero vivir lo suficiente para que nuestra campaña "No las amamos, las matamos, " termine por sustracción de materia. Solo espero que mi hija ecuatoriana de 17 años mas las hijas que Dios me dé en mi nuevo matrimonio, no vayan a caer en manos de un celópata machista y terminen asesinadas.
Por que entonces no sé como reaccionaré, si como ocurre en este país que amo tanto, o si se me salga el colombiano que llevo y llevaré dentro hasta el día de mi muerte.

Muchas gracias