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domingo, 26 de agosto de 2012


Editorial

Nuestro "30S"


Corría la tarde del 1 de octubre del 2010 y en la redacción de EXTRA se acercaba la hora del cierre.
Hacíamos la primera página y teníamos en nuestras manos muchas noticias sobre la rebelión policial del día anterior, 30 de septiembre.

Ya habíamos ubicado las fotos, los títulos secundarios, las sumillas... ¡pero faltaba el título principal!
Y en el espacio que quedaba no nos cabía físicamente la frase "30 de septiembre".

Fue entonces cuando a nuestro editor de primera página se le ocurrió condensar el término y convertirlo en "30S". A partir de ese momento, nuestro "30S" voló de diario en diario, de micrófono en micrófono hasta convertirse en la sigla más utilizada de nuestra historia reciente.

No pensamos en registrar nuestro "30S" en el IEPI porque todo lo que creamos en este taller de experimentación en formas de comunicación que es Diario EXTRA le pertenece a nuestros lectores. Jamás pedimos derechos de autor.

Ahora el gobierno decidió apropiarse del "30S" y registrarlo con la clara intención de que no pueda ser usado excepto en la forma en que ellos quieran.
Nos parece bien. Al fin y al cabo hace rato que nuestra competencia nos copia todo: el formato, los títulos, los colores. Si quieren el "30S" también... ¡que se lo lleven!

Al principio nos criticaban, hasta que decidieron copiarnos.Lo que no nos molesta.

Al final, solo los líderes son copiados. Los mediocres, nunca.

Editorial "Ley de Comunicación" por Henry Holguin.


Y...¿Qué va a hacer si la aprueban?

El presidente Rafael Correa tiene un grave problema si se aprueba el proyecto de ley de comunicación: Ya no podrá insultarnos a los periodistas del Ecuador con el injusto y generalizado epíteto de "Prensa corrupta".
Veamos el proyecto de ley:

Inciso C, capítulo 1, título 1:

"Abstenerse de difundir opiniones que mediante el descrédito, menosprecio o humillación a los miembros de un colectivo racial, étnico, sexual, religioso, clase social, posición política o similares que contribuyan a un clima social de hostilidad contra aquellas personas que formen parte del colectivo afectado".

¿Y ahora? ¿Podrá soportar el Primer Mandatario el hecho de no poder descargar su odio contra nosotros, los "humildes gorriones de los diarios"?. Y más grave aún: con qué autoridad moral el Presidente impulsa junto a la bancada de su movimiento político la aprobación de este inciso que él mismo ha violado durante todo su gobierno, sábado tras sábado?

El hacer lo que le prohíbe a otros ha sido una constante en el gobierno de Correa. Una triste lección de parte de un gobernante con poder omnímodo, que hace -literalmente- lo que le da la gana.



EL SILENCIO DE LOS CULPABLES

La falta de lógica, así como de conocimiento sobre lo que es el periodismo, se demuestra en cada párrafo del proyecto de la ley de comunicación.
"Reconocer a las personas naturales y jurídicas del sector privado su derecho a no proporcionar información ni responder preguntas si así lo deciden", dice el proyecto en su inciso e, numeral 3 del capítulo 1 del título 2.
El periodismo de investigación recibe un duro golpe con esta propuesta.Las empresas privadas vinculadas a actos de corrupción del sector público pueden guardar, protegidos por esta ley, un silencio cómplice sobre
-por ejemplo- contratos petroleros, mineros, de dotación de armas, aviones, barcos etc. No tendríamos derecho a ninguna explicación a las inquietudes, no de los periodistas sino de los 14 millones de ecuatorianos.
¿Estamos dispuestos a perder el derecho a obtener una respuesta a nuestras preguntas periodísticas por parte de una empresa privada en casos como los citados?
¿Es justo que -en el caso de las empresas privadas que contratan con el gobierno-la prensa no pueda llegar mas allá de lo que el empresario quiera decir?
Patentes de corso para la impunidad,para la corrupción en todas sus formas.

Los galimatías de la ley de comunicación

Lo peor que puede pasarle a una ley, es que sea supeditada al criterio de personas que la apliquen de acuerdo a sus personales gustos, conceptos o filosofía.
Y es lo que se nos viene, si se aprueba la ley de comunicación.Ejemplos,hay varios y notorios en el proyecto que estudia la Asamblea. Citemos uno solo.
Inciso d,numeral 3, Título 2, capítulo 1
"Evitar un tratamiento morboso a la información sobre crímenes,accidentes, catástrofes u otros eventos similares."
La definición RAE de Morboso es:"adj. que se siente atraído obsesivamente por lo desagradable, lo cruel, lo prohibido. Ej: que tiene una obsesión morbosa por la muerte".
Preguntamos a los padres y madres de la patria que tienen la responsabilidad de aprobar esta ley:
¿Quiénes van a decidir qué es o no es morboso en un contenido periodístico?
¿Bajo qué criterios? Porque de acuerdo a ciertos esquemas culturales y mentales, los desnudos de Miguel Ángel en el techo de la capilla sixtina podrían ser considerados "morbosos". O el cuadro de la Maja desnuda de Goya. Es difícil aplicar una ley bajo conceptos muy privados, muy personales y por lo tanto totalmente subjetivos. ¿Estamos preparados para ello?

viernes, 24 de agosto de 2012

NOMBRADO EN SOLEMNE ACTO EN LOS SALONES DE GRANASA Henry Holguín, jefe de Prensa de Cedhu


“Es un honor que agradezco al pueblo ecuatoriano”.


El periodista colombiano Henry Holguín, residente en el Ecuador hace 24 años y actualmente editor general de Diario EXTRA, fue distinguido por la Corporación Ecuatoriana de Derechos Humanos, Cedhu, con el cargo honorífico de Director Nacional e Internacional de Prensa de dicha organización.
El nombramiento lo hizo el presidente de la Cedhu, Dr. Manuel Alcívar, en un solemne, pero sencillo acto que contó con la presencia de la directiva de la ONG, el director de EXTRA, Nicolás Ulloa, y el editor operativo Juan Manuel Yépez, así como de dos de los hijos del periodista, Sonia María Holguín Bermeo y Henry Holguín Higuera.
La Cedhu es una organización avalada por el Comité Interamericano de Derechos Humanos, la ONU, el Tribunal de La Haya y el Gobierno ecuatoriano. Holguín agradeció lo que calificó como “el mayor honor recibido del pueblo ecuatoriano en 24 años de residir en este país”.